¡La inspiración que lo empezó todo!

Nos emociona muchísimo escribir esta primera entrada en nuestro diario. Este es el fin de un viaje fantástico pero también el comienzo de uno nuevo.

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La primera parte de nuestro viaje empezó durante la Navidad de 2012. Nos encontramos con un Berlín empapelado de pósters que proclamaban “Unfuck the planet” (lo que viene a ser “desjode el planeta”) Nos hizo pensar que, si el planeta está realmente jodido, entonces sólo nos queda desjoderlo. Y lo vimos claro. Se acabó el mirar hacia otro lado. Era hora de poner nuestro granito para mejorar la situación.

Así comenzó la búsqueda. No queríamos conformarnos con donar a organizaciones o apoyar buenas causas. Queríamos crear un proyecto que usara la economía y los hábitos de compra para verdaderamente empezar a desjoder el planeta. Decidimos hacer cosas bonitas que la gente quisiera comprar y, cuanto más compraran, más se arreglaría nuestro planeta. ¡El consumismo capitalista al servicio del medio ambiente!

Pero, ¿qué producto desarrollar? Sabemos mucho de playa, baño y surf. Tenemos más de diez años de experiencia en diseño y marketing de ropa deportiva y de baño. Así que la decisión se tomó sola. Hagamos bikinis y ropa activa.

Buscábamos un tejido hecho de residuos recuperados del mar para hacer ropa que la gente use en el mar. Nuestro momento “eureka” llegó cuando descubrimos un filamento llamado ECONYL ®. ECONYL ® recupera redes de pesca abandonadas en el mar y otros residuos textiles y, con un montón de tecnología alucinante, las convierte en un hilo con el que se pueden hacer tejidos para baño de altísima calidad.

Queremos que la gente se ponga nuestros diseños porque son bonitos, no sólo porque hacen un bien. Así que buscamos especialistas en fabricación de bikinis de alta calidad. Pero en Europa, por supuesto. No tiene mucho sentido para nosotros limpiar el océano de redes para luego contaminar el doble con un gran barco que nos traiga los bikinis desde Asia. Encontramos un fantástico socio en Italia que fabrica bikinis para marcas como Liz Hurley, Guess o Aquasphere. Eran expertos en moda y podían trabajar con nuestros tejidos eco… ¡perfectos!

Nos encanta el arte. Da igual el objeto que sea; si tiene arte, nos encanta. Así que buscamos a tres artistas que se emocionaran con nuestro proyecto y quisieran poner su arte en nuestros diseños. Los encontramos y ¡vaya si se inspiraron! Sus ilustraciones son espectaculares y ahora nuestros bikinis tienen ese toque único y fresco que tienen todas las cosas especiales.

Luego vino la lucha de permanecer eco en todos los sentidos. No es fácil, existen muchas opciones de “greenwashing”, pero no para ser 100% eco. Toda la industria de la confección está inundada de etiquetas, bolsas y accesorios que no son de materiales reciclados. Muchos colaboradores nos decían que éramos los primeros que pedíamos esto o aquello en material reciclado. Así que tuvimos que buscar bolsas biodegradables y cartulinas recicladas para nuestros bikinis y enviárselos a nuestro fabricante. Nadie dijo que sería fácil esto de ser verde… ¡pero qué bien sienta cuando lo consigues!

La venta de cada bikini está limpiando un poquito el planeta. Y la producción de los bikinis no está generando residuos. Queremos formar parte de un nuevo trato con el planeta basado en un nuevo modelo de consumismo. Queremos reciclar todo y tirar nada. Queremos sentirnos bien, por fuera y por dentro, y hacer el bien. ¿Te apuntas?

P.s.- Quizá te estés preguntando quiénes fueron los responsables del proyecto de decoración urbano “Unfuck the Planet”… ¡nosotros lo hicimos! Puedes echar un vistazo a su Facebook aquí.